Acerca de la voluptuosidad del cine italiano



A la mañana, feria de frutas y verduras bajo una fresca llovizna otoñal. "Es el cielo que llora", dice Don Antonio mientras me pesa dos tomates y una planta de lechuga para la ensalada que comeré a las corridas. Venzo mis ganas de dormir la siesta y enfilo para el turno extra en el trabajo que culminará a media tarde con un paquete de caramelos de menta frente a la pantalla del viejo Cine club. Afuera llueve y para mitigar tanta "nostalyia" pienso que un poco de voluptuoso cine italiano le dará calor a esta tarde gris. Voluptuoso como las curvas de Sophia y los ojos picaros del gran Marcello. Pero algo está fallando en la patria de los spaguettis y del calcio. Ya voy por la mitad de los caramelos cuando Sophia se ha convertido en una mujer desesperada a la búsqueda de su esposo que ha partido a la Guerra.
Mientras tanto, centenares de púberes soldados italianos mueren de frio en las heladas tierras de Rusia al mismo tiempo que il Duce y el Furher sellan una coalisión para la victoria. Con la última mentita enjugo mi llanto zambullida en un campo de girasoles amarillos que recuerda a cada uno de esos soldaditos que fueron mandados a la muerte.
Llega el intervalo entre peliculas y dejo que la señora de la puerta me selle el ratón Mickey en mi mano derecha para poder asomar la nariz a la calle y cruzarme al kiosco .
Vuelvo con otro paquete de caramelos de menta y pañuelos descartables por si acaso seguimos con el mismo tono de “Los Girasoles de Rusia”. La voluptuosidad del cine italiano me ha arrinconado el corazón entre flores amarillas y una llovizna de otoño.Las luces se apagan y la pantalla me envuelve en blanco y negro en la Roma de la posguerra. Una lágrima primeriza acompaña desde el inicio el peregrinaje desesperado de ese jóven padre de familia a la búsqueda de la bicicleta que le han robado. Y los pañuelos se suceden mientras los caramelos no pueden evitar tanta amargura.
Todo acaba de una vez y con los ojos llorosos salgo a las calles de una ciudad que también parece estar saliendo de una guerra y que ahora comprendo, está claramente influenciada por el "voluptuoso" cine italiano.

Comentarios

Rodolfo Serrano ha dicho que…
Un comentario muy real y muy bonito.
besos

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